cervecería alemana

Cómo saborear una cerveza alemana en el centro de Madrid

Alemania es un país conocido internacionalmente por muchas cosas. En la actualidad está catalogado como el motor económico de Europa, es la cuna de numerosos movimientos culturales y artísticos y también es un destino turístico muy deseado.

Su mayor atractivo turistico radica en sus hermosos paisajes naturales y en sus ciudades llenas de historia. No obstante, tampoco podemos olvidar que gran parte de este encanto se debe también a su cuidada gastronomía. Dentro de esta gastronomía encontramos un amplio abanico de sopas, estofados y carnes. ¿Qué mejor para acompañar a estos platos suculentos que una buena cerveza tradicional?

La cerveza alemana también es mundialmente conocida. Por fortuna, no es absolutamente imprescindible viajar al país germano para poder tomarse una. También es posible disfrutar de una cerveza alemana en el centro de Madrid si se mira con atención en los bares y restaurantes del centro.

El restaurante Kruger en pleno centro de Madrid cuenta con una amplia carta de cervezas alemanas de importación entre las cuales destacan:

Engel Gold: cerveza dorada con aroma de lúpulo y un toque de malta, poco amargor y algo dulce. Se fabrica con maltas de cebada claras y lúpulos cultivados en la región de Hallartau.

  • Engel Hefeweizen Hell: cerveza de trigo digestiva, de suave color y espuma. Tiene un sabor y un aroma de cereal dulce y un tacto cremoso. Tiene calidad y personalidad sobre otras cervezas de trigo genéricas que se venden en la mayoría de los establecimientos.
  • Engel Bock: esta cerveza presenta un color mucho más oscuro, parecido al café pero con ligeros tonos rojizos. De aroma dulce y textura suave, esta cerveza se produce mezclando maltas claras y maltas tostadas.
  • Engel Dunkel: esta cerveza se caracteriza por su color cobrizo, su aroma armónico y por su toque tostado proveniente de maltas tostadas. Se trata de una cerveza oscura típica del sur de Bavaria.
  • Veltin (sin alcohol): esta cerveza tipo pilsen tiene un toque amargo y seco al principio y un regusto final a malta tostada. Es de baja fermentación y se elabora con malta y lúpulo. Resulta muy refrescante y fácil de tomar.

Con esta buena carta de cervezas alemanas a nuestro alcance, podemos celebrar el octoberfest sin necesidad de desplazarnos hasta Alemania.

Cervezas

Orígenes de la cerveza

Gracias a las cervecerías de Madrid conseguimos no sólo disfrutar de un rato agradable entre amigos sino también descubrir el sabor de la cerveza en sus múltiples variedades. Y es que es frecuente que realicen catas para poder analizar la riqueza, diversidad y esencia de una de las bebidas más antiguas del mundo.

En ese tiempo los egipcios la elaboraban a partir de panes de cebada que se dejaban fermentar en agua teniendo como resultado un líquido llamado zythum, que se caracterizaba por ser muy espeso. En concreto, se ha establecido que los orígenes de la misma se encuentran ya en el año  3.500 a.C.

No obstante, también los sumerios elaboraban cerveza de una manera similar a los anteriores pero en su caso se daba en llamar sikaru.

Estos son los orígenes de la cerveza que, sin embargo, al continente europeo llegó algo más tarde. Así, los estudios llevados a cabo al respecto, han venido a subrayar que algo parecido a ella se elaboraba en el año 2.400 a.C en la zona de Soria. Concretamente los yacimientos arqueológicos encontrados han permitido demostrar que era en la zona del Miño de Medinaceli donde se preparaba esa bebida.

No obstante, la cerveza que empezó a aparecer tímidamente en tierras españolas, poco a poco, se fue extendiendo por un suelo que, debido a la romanización y a la riqueza vitivinícola de algunas zonas, llevó a que existieran dos partes claramente diferenciadas: la que apostaba por el vino como bebida fundamental y la que se decantaba por lo que comúnmente se conoce como “zumo de cebada”.

La consolidación de la fórmula de la cerveza

lupulo cervezaAsí, fue como la bebida fue evolucionando y los pueblos de todo el mundo la comenzaron a elaborar de manera contundente haciendo uso del trigo, de la cebada o incluso de la caña de azúcar.

Desde ese momento hasta nuestros días, la cerveza tiene muy clara su “receta”, aunque eso no impide que exista una gran variedad de alternativas al respecto en base a su sistema de elaboración. Por ello, resulta interesante participar en las catas de cervezas de importación en Madrid ya que permiten descubrir el color, el aroma, la textura o el sabor de diversas tipologías. Sin embargo, fue en el siglo XVI, concretamente en 1516, cuando se produjo un hecho que determinaría la esencia de aquella. Y es que en ese momento en Alemania se estableció la llamada “Ley de Pureza” que determinó que se elaboraría con agua, lúpulo y malta de cebada.

En este sentido, podemos establecer que esta bebida se puede clasificar en dos grandes grupos:

  • Lager. Se conoce por ser de baja fermentación y se identifica por prepararse a través de los procesos más actuales e innovadores. De ella podríamos resaltar su transparencia y el ser rubia.
  • Ale. En una gran diversidad de colores puede presentarse esta cerveza de alta fermentación, que se obtiene con procesos que trabajan con temperaturas entre los 15º y los 20º.