Orígenes de la cerveza

Gracias a las cervecerías de Madrid conseguimos no sólo disfrutar de un rato agradable entre amigos sino también descubrir el sabor de la cerveza en sus múltiples variedades. Y es que es frecuente que realicen catas para poder analizar la riqueza, diversidad y esencia de una de las bebidas más antiguas del mundo.

En ese tiempo los egipcios la elaboraban a partir de panes de cebada que se dejaban fermentar en agua teniendo como resultado un líquido llamado zythum, que se caracterizaba por ser muy espeso. En concreto, se ha establecido que los orígenes de la misma se encuentran ya en el año  3.500 a.C.

No obstante, también los sumerios elaboraban cerveza de una manera similar a los anteriores pero en su caso se daba en llamar sikaru.

Estos son los orígenes de la cerveza que, sin embargo, al continente europeo llegó algo más tarde. Así, los estudios llevados a cabo al respecto, han venido a subrayar que algo parecido a ella se elaboraba en el año 2.400 a.C en la zona de Soria. Concretamente los yacimientos arqueológicos encontrados han permitido demostrar que era en la zona del Miño de Medinaceli donde se preparaba esa bebida.

No obstante, la cerveza que empezó a aparecer tímidamente en tierras españolas, poco a poco, se fue extendiendo por un suelo que, debido a la romanización y a la riqueza vitivinícola de algunas zonas, llevó a que existieran dos partes claramente diferenciadas: la que apostaba por el vino como bebida fundamental y la que se decantaba por lo que comúnmente se conoce como “zumo de cebada”.

La consolidación de la fórmula de la cerveza

lupulo cervezaAsí, fue como la bebida fue evolucionando y los pueblos de todo el mundo la comenzaron a elaborar de manera contundente haciendo uso del trigo, de la cebada o incluso de la caña de azúcar.

Desde ese momento hasta nuestros días, la cerveza tiene muy clara su “receta”, aunque eso no impide que exista una gran variedad de alternativas al respecto en base a su sistema de elaboración. Por ello, resulta interesante participar en las catas de cervezas de importación en Madrid ya que permiten descubrir el color, el aroma, la textura o el sabor de diversas tipologías. Sin embargo, fue en el siglo XVI, concretamente en 1516, cuando se produjo un hecho que determinaría la esencia de aquella. Y es que en ese momento en Alemania se estableció la llamada “Ley de Pureza” que determinó que se elaboraría con agua, lúpulo y malta de cebada.

En este sentido, podemos establecer que esta bebida se puede clasificar en dos grandes grupos:

  • Lager. Se conoce por ser de baja fermentación y se identifica por prepararse a través de los procesos más actuales e innovadores. De ella podríamos resaltar su transparencia y el ser rubia.
  • Ale. En una gran diversidad de colores puede presentarse esta cerveza de alta fermentación, que se obtiene con procesos que trabajan con temperaturas entre los 15º y los 20º.

 

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